
Pasan cosas rarísimas en esta vida y una de ellas es la manía de crear estados. Puedes verlo en https://www.alasbarricadas.org/noticias/node/53533

Pasan cosas rarísimas en esta vida y una de ellas es la manía de crear estados. Puedes verlo en https://www.alasbarricadas.org/noticias/node/53533

Hay cosas para volverse loco. Ver en https://alasbarricadas.org/noticias/node/53342

Hablando de Gaza, a esto le llaman liberar un pueblo. Robotine, en el frente sur de Zaporiyia. Eso sí, el artículo va de lo de Gaza. Lee si quieres en https://www.alasbarricadas.org/noticias/node/53258

Terrorismo y barbarie. Puedes leerlo en https://www.alasbarricadas.org/noticias/node/53203

Una locura recorre el mundo. Es la locura de los Estados https://www.alasbarricadas.org/noticias/node/53156

Sueltan a gente con esos cerebros. Podeis verlo en https://www.alasbarricadas.org/noticias/node/53140

Aquí están según algunos eruditos, los orígenes de la Ilustración Europea. Antes del teléfono móvil. Ver discrepancias en https://www.alasbarricadas.org/noticias/node/52973

La destrucción solapada que no descansa y cómo superarla en https://www.alasbarricadas.org/noticias/node/52954

– Déjame en paz. No puedes desaparecer diez años y aparecer de repente en el módulo recordando los viejos tiempos como si no pasase nada y solo hubieran pasado diez minutos desde aquella noche.
– ¡Escúchame! [Voz suplicante] ¡Bruno ha terminado los recursos, el Gobernador ha rechazado su escrito de clemencia! Marta…, tú eres la única que puede aclarar lo que pasó. Sabes lo que ocurrió esa noche ¡y no dijiste nada!
– ¡Ya no me llamo Marta! ¡Me llamo Otilio!
– ¡Pero solo tú puedes salvarlo Otilio!
– Ah. ¡Así que ese es el único motivo por el que has vuelto! Que te quede claro [tono siniestro y amenazante]: no iré a la silla eléctrica por tu culpa.
– No es el único motivo Otilio… ¡Hay mucho más! No he dejado de pensar en ti y en todo lo que vivimos, tus besos, la Luna de Sangre en Acapulco… ¡He cambiado de género por ti!
– No quiero pensar en el pasado. Ahora soy otra persona. Soy distinto. ¡Soy musulmán! ¡Juan! ¡Me he liberado del control que ejercías sobre mí!
– ¡No me llames Juan! ¡Ahora me llamo María!… ¡Oh Dios!, ¡sí que somos distintos! desesperada]. Y yo no quiero junto a mí a gente como tú, y en lo que te has convertido… En esta cárcel mixta.
-Vale, ¡mejor! si me ves por los pasillos del módulo haz como si no me conocieras.
– Será un placer. Eso es exactamente lo que sucede. ¡No te conozco!
– Adiós, ¡hasta nunca!
– ¡Un momento! ¡No me des la espalda! ¡Qué pasó con mi hijo!
– ¡Tu hijo! ¿Tu hijo? [Grita] ¡MI HIJO! ¡Me dejaste embarazada, me abandonaste, ¡lo tuve que criar en la cárcel! [los presos están escuchando en semicírculo y se asoman desde otros pisos. Los funcionarios, armados con ametralladoras, atienden el diálogo] ¡Trabajé años ¡Día y Noche! haciendo cajas de cerillas para pagarle la Universidad de Stanford!… [Orgullosa, se golpea el pecho como King Kong] Ahora es físico nuclear en el Pentágono. ¡Fabrica bombas termonucleares! ¡Y no me conoce, no sabe quién es su madre!
– ¡Quiero verle! ¡No dejo de soñar con él!
– ¡Antes te mato!
– Entonces ¡Matarías también a mi bebé! [todos los presos y carceleros lanzan murmullos de admiración]… ¡El bebé de Bruno!
– ¡Pero si Bruno es estéril! ¡Perdió los testículos con las pirañas en la misión del Amazonas! ¡Embarazada! ¡De Bruno! [se lanza sobre Otilio y le araña la cara]

Que la División de Reconocimiento Salve a Alemania. Ver el viaje en https://alasbarricadas.org/noticias/node/52907